El Ficcionario del Diablo

ficcionarioCiclo de lecturas: (Puede aparecer con otros nombres, a cuál más ingenioso) Evento pseudo literario que tiene por objeto promover el consumo en bares y/o restaurantes de la zona de Palermo.

Editorial independiente: pequeña editorial que publica obras de amigos que tienen otras pequeñas editoriales, y viceversa. Sigue leyendo “El Ficcionario del Diablo”

Anuncios

Washington (del capítulo I)

washington pEsta noche tengo que ponerla. Vamos, Beto, decilo mil veces si es necesario: Tengo que ponerla, tengo que ponerla, tengo que ponerla. No puede ser que dentro de tres meses cumplas dieciocho años y todavía no haya pasado nada. Ya basta. La de recién es la última paja que te hacés sin haberte cogido una mina. Dale, prometelo: Yo, Norberto Manuel García, juro no volver a tocarme antes de mi debut sexual. Sigue leyendo “Washington (del capítulo I)”

Los otros hijos

los otros hijosEn 1883, Auguste Villiers de L’Isle-Adam, un escritor amigo de Baudelaire y devoto admirador de Poe, impresionó a los lectores parisinos con sus Cuentos Crueles, una colección de relatos que le hacían honor al nombre. En 1966, Abelardo Castillo, otro escritor admirador de Poe, impresionó a los lectores porteños con Cuentos Crueles, una colección de relatos que repetía el título y la crueldad del libro de Villiers de L’Isle-Adam. Sigue leyendo “Los otros hijos”

Washington

La narración se desarrolla en las calles de una ciudad, la nuestra, durante los aterradores días de la última dictadura cívico-militar. No obstante y pese a ello, Washington desde su título (cuyo verdadero significado lo descifraremos en las últimas páginas) es una novela mágica: Roberto Montaña, con la seducción y la habilidad de un mago, logra forjar una vibrante historia de amor, bajo un escenario de desolación y muerte. Beto, un adolescente dispuesto a vivir, a gozar su primera experiencia sexual, y Princesa, una militante montonera, serán los inolvidables protagonistas de esta novela que sorprende de capítulo en capítulo hasta llegar a un final asombroso, pero diabólicamente lógico.

– Vicente Battista

Sigue leyendo “Washington”

Decálogo Avemaula

1- Por sobre todas las cosas, para un avemaula la literatura jamás debe ser un ejercicio solemne ni excluyente.

2- Hay solo dos cualidades que se necesitan para participar del taller: saber reír y que le guste el vino. Si no las tiene, se pueden aprender en clase.

3- Siempre debe tomar en serio su trabajo, nunca a sí mismo.

4- Cuando se critica sus textos debe entender que no se dice nada ni de él ni de sus sentimientos, sino  de la manera en que fueron expresados en el papel. Sigue leyendo “Decálogo Avemaula”